Las ex­plo­ra­ciones arries­gadas pro­meten ser muy ren­ta­bles

El petróleo y el gas van a dar muchas alegrías a los inversores en el 2010

El crudo ha du­pli­cado su precio en 18 meses ante las me­jores pers­pec­tivas eco­nó­micas mun­diales

Barriles
Barriles

Los in­ver­sores que estén apos­tando por el sector de la energía van a re­cibir ale­grías por las fa­vo­ra­bles pers­pec­tivas que se pre­sentan para las em­presas pe­tro­leras y ga­sistas por la me­joría ma­cro­eco­nó­mica, más o menos glo­bal. Los ana­listas están más com­pra­dores porque desde los mí­nimos de 35 dó­lares en junio de 2008, el ba­rril de pe­tróleo cerró el año pa­sado en los 80, un re­bote que ha ser­vido para afianzar la con­fianza en el sector y re­forzar las re­co­men­da­ciones de com­pra. En ge­ne­ral, el sector está más fuerte que hace seis o siete me­ses, su flujo de caja ha me­jo­rado con­si­de­ra­ble­mente y cabe es­perar una mayor agre­si­vidad en su po­lí­tica de in­ver­siones du­rante este ejer­ci­cio.

Analistas como Farid Abasov, de Edion Investment Research, creen que la mayoría de los yacimientos de costosa exploración en manos de las grandes petroleras que quedaron relegados el año pasado por la incertidumbre de los precios podrían ponerse en marcha en los próximos meses, y no se trataría de casos aislados. La británica BP es en estos momentos el paradigma. La compañía ha aprovechado la crisis para reducir grasa y ganar eficiencia, por encima de las previsiones de los analistas y podría estar marcando la dirección a seguir en el sector para este año, lo que eventualmente podría concitar la atención de los inversores.

La mejora de la situación macroeconómica, con cifras más positivas en el segundo semestre, reabre nuevas expectativas en operaciones de compra y fusiones en el sector, tras un 2009 en que solo se registraron dos operaciones: la compra de XTO por Exxon, por unos 41.000 millones de dólares, y la de Petro Canada por la también canadiense Suncor, desplazando a Imperial Canada, la mayor empresa integrada de gas y crudo del país, por unos 20.00 millones de dólares. Los expertos detectan apetito en el sector y apuntan a China, una economía emergente convertida en el motor clave de la recuperación mundial y con la mayor petrolera del mundo por capitalización: Petrochina, que cerró el ejercicio pasado con una capitalización de casi 350.000 millones de dólares, superando a la estadounidense ExxonMobil, con un valor de mercado de 323.000 millones.

La voracidad energética china ha ido en aumento en los últimos años, pareja a su desarrollo económico, y cabe esperar que con las elevadas tasas de crecimiento que registra el gigante asiático, puedan aparecer operaciones de compra. En 2005, la petrolera estatal China National Offshare Oil Corporation (CNOOC) retiró su oferta de compra sobre la estadounidense  Unocal Corporation por el revuelo político que se levantó en Estados Unidos contra la operación. Hoy, si esta situación se repitiera, es poco probable que suscitara la misma animadversión. Pekín ha incrementrado en el último año los contratos de abastecimiento de materias primas con diversos países, especialmente de África, y está estrechando vínculos en Iberoamérica, donde recientemente ha firmado una joint venture en Venezuela para construir una refinería con capacidad de 400.000 barriles diarios.

Un productor que podría ir normalizando su situación en el mercado internacional durante este año es Irak. Aunque todavía hay demasiadas interrogantes, un posible camino que se abriría sería mediante acuerdos con empresas internacionales. "Un importante foco de atención para los inversores este año pueden ser posibles acuerdos de colaboración entre empresas iraquíes y extranjeras para conseguir un aumento de la producción", afirma Abasov.

En cuanto al gas, los expertos también ven una clara mejora en este mercado con respecto a hace un año, máxime cuando la demanda, en niveles todavía bajos, tiene potencial de subida, aunque no  ven cambios significativos en el descuento con que cotiza el gas respecto al crudo, un gap tradicional entre ambas materias primas Sin embargo, las favorables perspectivas que se abren en el mercado estadounidense, con una demanda de gas licuado en aumento, abren buenas oportunidades inversoras. "Estamos viendo señales de una recuperación de las instalaciones gasistas en América del Norte. El aumento de la regulación medioambiental en EEUU incrementará el consumo de gas en el país", señaló una analista. "A largo plazo, habrá también oportunidades internacionales, pero a corto, las perspectivas se presentan muy buenas".

 

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