Monitor de EE.UU.

La moda de más Mergers & Acquisitions viene esta vez de China y Brasil

Los saneamientos abren oportunidades de una nueva oleada de compras empresariales

Los aho­rros de cos­tes, el for­ta­le­ci­miento de la base de ca­pital y la re­fi­nan­cia­ción de deudas lo fa­ci­litan

Cadbury
Cadbury

Vuelve el in­terés por las ad­qui­si­ciones tras los fuertes sa­nea­mientos apli­cados por las em­presas du­rante la crisis fi­nan­ciera, es­pe­cial­mente en el mer­cado nor­te­ame­ri­cano pero tam­bién en la Europa co­mu­ni­ta­ria. Consejeros de­le­gados de com­pañías de di­men­sión global han ma­ni­fes­tado un re­no­vado in­terés por vol­ver, aunque con pru­den­cia, a las pa­ra­li­zadas es­tra­te­gias de cre­ci­miento no or­gá­nico. Los aho­rros de cos­tes, el for­ta­le­ci­miento de la base de ca­pital y la re­fi­nan­cia­ción de deudas han hecho po­sible que mu­chas em­presas se­ria­mente to­cadas por la crisis pre­senten en estos mo­mentos unos ba­lances más sa­neados fa­ci­li­tando buenas opor­tu­ni­dades ante even­tuales ofertas de com­pra. Este mismo sen­ti­miento se ha ex­ten­dido a los mer­cados de deuda, más dis­puestos que hace por ejemplo un año a co­la­borar en la fi­nan­cia­ción de po­si­bles ope­ra­ciones de M&A (Mergers & Acquisitions). Asimismo, las sus­tan­ciales re­va­lo­ri­za­ciones bur­sá­tiles de mu­chas co­ti­za­das, que lle­garon a estar en mí­nimos his­tó­ricos du­rante la peor fase de la cri­sis, son un ele­mento a tener en cuenta como mo­neda de cambio en po­si­bles tran­sac­cio­nes.

Resulta paradigmático que los hedge funds, que han estado casi en su mayor parte en dique seco desde el estallido de la crisis, estén especialmente activos en la compra de  compañías dañadas por la crisis, sobre todo financieras, pero también de los sectores de la energía y de la salud. Hasta ahora, este tipo de inversiones estaban reservadas a unas pocas firmas de capital riesgo muy especializadas o de gestión de activos de alto riesgo, pero la mejora de las perspectivas macroeconómicas y las agresivas medidas de estímulo han cambiado sustancialmente el sentimiento.

"Hay una percepción de que existe un menor riesgo de quiebra y mayores retornos", según un experto. Como resultado, los gestores de estos fondos están incrementando las compras de deuda de empresas quebradas para revenderla con fuertes descuentos ante la perspectiva de que superarán su situación de bancarrota y puedan atender sus obligaciones.

En estos momentos, señala un ejecutivo, la fortaleza que está mostrando el mercado de bonos de altos riesgo permite conseguir un volumen de financiación considerable en pocos días. "Este panorama facilita mucho las cosas para crecer con compras. La situación está cambiando despacio, pero a mejor".

Los analistas ponen como ejemplo la reciente operación de compra de la británica Cadbury por la estadounidense Kraft Foods por 18.700 millones de dólares que, tras varias meses de tira y afloja, ha llegado a consumarse enviando una señal al mercado de que las M&A están vivas y que hay oportunidades.

Según los analistas, las principales prioridades de los gestores son la reducción de costes y dar la respuesta necesaria a la nueva realidad económica mundial, lo que no quita que aquellas que han hecho sus deberes estén empezando a otear el horizonte en busca de buenas oportunidades.

En la pasada cita de Davos, los responsables de las tres mayores sociedades de capital riesgo del mundo, Stephen Schwarzman, Henry Kravis y David Rubenstein, dejaron claro que se abre un ciclo de compras empresariales basado en un nuevo escenario de expectativas y anticiparon que prevén sacar a bolsa algunas de sus participadas, en un claro exponente de paulatina normalización de los mercados de capitales.

No se trata, según los expertos, de crear situaciones artificiales que justifiquen comisiones para los bancos colocadores, ni de satisfacer el ego de ejecutivos ociosos, sino de aprovechar una situación en la que el mercado de OPV's empieza a emitir señales de que hay vida después de muchos meses de parálisis y de cancelaciones de operaciones. Empresas de China y Brasil, cuyas economías están demostrando mayor fortaleza frente a la crisis, están en un lugar destacado para protagonizar movimientos en esa dirección.

 

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