El des­censo de la vo­la­ti­lidad y las va­lo­ra­ciones re­ducen el vo­lumen de ope­ra­ciones

Las casas de bolsa asumen una fuerte caída de resultados en el tramo final de 2021

La con­tra­ta­ción en los mer­cados de ac­ciones cae con fuerza res­pecto al año pa­sado

Bolsa española.
Bolsa española.

Las casas de bolsa se pre­paran para un final de año de -sobre el pa­pel- pocas emo­ciones fuer­tes. Si en 2020 la vo­la­ti­lidad en el mer­cado de ac­ciones batió ré­cords y el des­plome de los pre­cios pro­vocó una en­trada his­tó­rica de in­ver­sores ins­ti­tu­cio­nales y par­ti­cu­lares al calor de unos ni­veles que se con­si­de­raban como una opor­tu­nidad única para com­prar, en 2021 la con­tra­ta­ción lan­gui­dece. Las casas de bolsa asumen una im­por­tante caída de las co­mi­sio­nes.

Las empresas de servicios de inversión disparan su beneficio un 76% en 2020, hasta los 106 millones, con un aumento del 10% de las comisiones netas. Este año, las cosas han cambiado significativamente. Al cierre del primer semestre, el beneficio ha retrocedido un 11,5%. Lo peor no es el descenso -lógico en la comparación con la increíble mitad del año pasado- sino que las cifras no han remontado el vuelo en el tercer trimestre ni se espera que lo hagan en el cuarto.

Cualquier comparación con el año pasado es injusta, porque la oleada de operaciones que desató el coronavirus, para deshacer posiciones primero y para intentar coger el gran rebote después, disparó la actividad hasta niveles estratosféricos. Además, las sociedades de valores aprovecharon el momento para realizar multitud de operaciones por cuenta propia -es decir, para su propia cartera- que dispararon los resultados.

"Ahora estamos en una fase mucho más plana, en la que las valoraciones no tienen nada que ver. Con el Ibex en 6.000 tras el desplome provocado por el Covid-19, el mercado era un inmenso hormiguero. El volumen de las operaciones era más pequeño por la caída de los precios, pero el número de transacciones se disparó. Eso permitió un fuerte aumento de las comisiones. Pero desde que el Ibex superó los 8.000 puntos a finales del año pasado todo cambió", aseguran fuentes bursátiles.

Se trata de un fenómeno muy natural, ya que las valoraciones del Ibex 35 ahora -a pesar de la última corrección que le aleja de los 9.000 puntos- son muy exigentes. Los inversores han echado el freno a la espera de conocer los nuevos pasos en política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y de la Reserva Federal estadounidense, de la resolución de la crisis de la inmobiliaria china Evergrande o, en clave nacional, por el impacto en el sector energético de las medidas del Gobierno para rebajar el precio de la luz.

Con estas cartas sobre la mesa, las cifras de Bolsas y Mercados Españoles (BME) de los nueve primeros meses del año también confirman el descenso de la actividad. La caída es de algo más del 16% en lo que va de año tanto en el importe efectivo de las operaciones en acciones como del número de negociaciones. Se trata de porcentajes que superan los descensos en la contratación de renta fija y de derivados en el mercado español.

Con estas cartas sobre la mesa, el sector de la intermediación bursátil se prepara para afrontar meses de dureza en el apartado de comisiones percibidas y beneficios. Las bolsas enfrentan numerosas incertidumbres -con los tipos de interés a la cabeza- que mantienen a los inversores muy dubitativos en este comienzo del último trimestre del año. Un último acto de 2021 que ha comenzado sin alegrías tras los episodios de debilidad del último tramo de septiembre.

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