El au­mento de la in­fla­ción es el gran nu­ba­rrón en un ne­gocio que va viento en popa

Los bancos avanzan en su año ideal en hipotecas con traca final en diciembre

El sector asume que un ejer­cicio tan bueno como 2021 será prác­ti­ca­mente irre­pe­tible

Mercado de la vivienda
Mercado de la vivienda

Como si todos los as­tros se hu­bieran ali­neado a su fa­vor, la banca ha ce­rrado unos pri­meros nueve meses de en­sueño en el mer­cado hi­po­te­ca­rio. Es verdad que el sector fi­nan­ciero ha te­nido que poner todo de su parte y un poco más en pre­cios para es­ti­mular la de­manda, pero el es­fuerzo ha te­nido premio en unos pri­meros nueve meses ideales que van a tener con­ti­nuidad en este 'rush' final de 2021.

¿Qué dicen las últimas cifras oficiales de septiembre publicadas por el INE? Uno, que no se habían registrado tantas hipotecas -42.547 en el noveno mes del año- en un sólo mes desde marzo de 2011, un 57,5% más en la comparación interanual. Dos, que el importe medio de los préstamos crece un 2% interanual hasta casi 144.000 euros, el nivel más alto del año. Y tres, que el capital prestado se ha disparado más de un 20% en lo que va de 2021.

El cuadro de datos básicos representa una escena idílica para el negocio hipotecario de la banca, que ha salido de la crisis del Covid-19 como un cohete. "Nuestras previsiones más optimistas han sido superadas por mucho. En sólo nueve meses se han firmado más de 310.000 hipotecas, apenas 20.000 menos que en todo el año pasado. Lo habríamos firmado con los ojos cerrados cuando empezó el año", señalan en un banco mediano.

Efectivamente, las expectativas de un buen año se habían quedado cortas. Los bancos han tenido mucho que ver, rebajando el precio de las hipotecas hasta un mínimo histórico del 2,65% a tipo fijo y hasta el 2,47% para el conjunto de los préstamos que están detrás de muchas de las decisiones de compra. Pero la banca no quiere parar aquí. Con otros negocios como el de los préstamos al consumo y a empresas a medio gas, las hipotecas son claves.

Cambio de casa

"Estamos viendo unos niveles de demanda de hipotecas que por momentos son disparatados. Las familias solventes quieren cambiar de casa y salir del centro de las ciudades tras el Covid. Que aparezcan nuevas variantes como el Ómicron no va a hacer sino amplificar ese movimiento y este fin de año vamos a echar el resto. Si podemos adelantar parte de los objetivos de 2022", mucho mejor.

Efectivamente, los bancos se preparan para un final de año a cara de perro. Unos, los que siguen por debajo del presupuesto prefijado para 2021, para cumplir. Otros, para mejorar la foto final con el convencimiento de que el momento es sencillamente ideal. Como nada es eterno, los bancos quieren estirar el chicle todo lo posible y terminar a lo grande un ejercicio en el que con pocas excepciones han dado prioridad al negocio hipotecario.

¿Hay nubarrones? Sí, en forma de altos niveles de inflación. ¿Es sostenible que la banca esté financiando a sus clientes el 1,5% TAE a tipo fijo o al Euribor- ha vuelto a bajar en noviembre- más el 0,90% a variable cuando los precios en la Eurozona escalaron al 4,9% en noviembre? En el sector saben que si esta situación se mantiene en tiempo, obligará a elevar el precio de las hipotecas. No de la noche a la mañana, pero sí en cuestión de meses.

"Lo que está claro es que los tipos están ya en el límite; ya no se le pueden quitar más capas al jamón", señalan en una gran entidad muy agresiva en hipotecas. De momento, a la espera de acontecimientos, la banca se prepara para pisar el acelerador al máximo en diciembre por si luego hay que cambiar el ritmo. Por el camino quedará un año prácticamente irrepetible por bueno en el negocio hipotecario.

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