MONITOR DE LATINOAMÉRICA

La per­sis­tencia del Covid se suma a una cre­ciente ines­ta­bi­lidad so­cial y po­lí­tica

Latam se dirige hacia un año 2022 plagado de incertidumbres

El cre­ci­miento será in­fe­rior a lo es­pe­rado tanto en este ejer­cicio como en 2023

Inversion en Latinoamérica.
Inversion en Latinoamérica.

Después de un re­bote eco­nó­mico pos­t-­pan­demia en 2021, Latinoamérica afron­tará en 2022 un ejer­cicio com­pli­cado y pla­gado de in­cer­ti­dumbre y en el que, según los entes in­ter­na­cio­na­les, la ex­pan­sión del PIB ano­tará un no­table re­tro­ceso res­pecto a las ci­fras de este año. Tras el ba­ta­cazo por el Covid, que se tra­dujo en una caída del PIB del 6,8% en 2020, la mayor en un si­glo, Latam habrá avan­zado en 2021 del 5,5% al 6%, pero la con­so­li­da­ción del cre­ci­miento se an­toja di­fí­cil: el área avan­zará este año la mitad que en el que acaba.

En el área, la que más ha sufrido la pandemia, se enfrenta a un Covid que dista de haber sido derrotado y controlado, con una vacunación insuficiente y nuevas variantes que amenazan con agravar la situación. Y entra en el nuevo año con inestabilidad social y política en muchos países y, del lado económico no sólo con menos crecimiento, sino con una alta inflación impulsada por las materias primas, alimentos e interrupciones en las cadenas de suministro; una abultada deuda; escaso margen presupuestario y turbulencias comerciales. La inflación será del 9,7% en 2021 y el 6,9% en 2022, con un 12% y 8,9% en Sudamérica, según el FMI. Un nivel que, junto al Covid dispara ya el riesgo país en el área.

Todo indica que el crecimiento tardará en consolidarse y este diciembre, el BM ha sido el último organismo en echar un jarro de agua fría, al señalar que la expansión en 2022 y en 2023 será inferior a la esperada, del 2,8% y del 2,6%. Aunque la reactivación en 2021 ha rebasado lo previsto y alentado que emerjan nuevos sectores productivos y las tasas de avance han sido robustas, “no ha sido suficiente para compensar las pérdidas de 2020”, según el BM, para el que “la recuperación será lenta, pese a que los factores globales son favorables”.

Desaceleración

Los últimos pronósticos de la Cepal hablan de un avance del 5,2% al 5,9% este año y de una fuerte desaceleración, con un avance limitado al 2,9%-3% para 2022. Una cifra que, con todo, es superior al anémico crecimiento exhibido por la región en 2018 (1,2%( y 2019 (0,1%), ya antes de la pandemia.

En este 2022 que ya llega, Colombia, Costa Rica y Chile serán los países que liderarán el crecimiento, según la OCDE. Colombia crecerá el 5,5%, tras alcanzar niveles pre-crisis en el tercer trimestre y cerrar 2021 con una expansión del 9,5% (-6,8% en 2020), gracias a la reactivación del consumo. Costa Rica crecerá el 3,9%, impulsada por la demanda externa. Chile crecerá el 12% (para bajar al 3,5% en 2022), beneficiada por la campaña de vacunación, los estímulos fiscales y los altos precios en las materias primas. México se expandirá el 5,9% este año y el 3,3% en 2022, en un avance tirado por las exportaciones y el consumo, así como la fuerte recuperación de EEUU.

Peores cifras arrojan Brasil y Argentina. El PIB brasileño cerrara este ejercicio con un crecimiento del 5% que bajará al 1,4% en 2022. Y Argentina avanzará el 2,5% el año que viene, tras un 8% este año. El país se enfrenta a un escenario de hiperinflación, con reservas en divisa extranjera mermadas por la pandemia y alta informalidad laboral. Según la OCDE, que juzga clave para la reactivación una mayor protección social, Latam se enfrenta a “cuatro trampas” de desarrollo anteriores a la pandemia que debe afrontar: baja productividad, desigualdad, instituciones débiles y la amenaza a la sostenibilidad ambiental.

Cuatro trampas

El FMI advertía a finales de octubre de que Latam puede “tardar muchos años” en superar golpe del Covid en aspectos como productividad, empleo y renta per cápita. “Tomará tiempo, quizá cinco años, el que el PIB regrese a la tendencia anterior a la crisis”, según el ente, que elevó su previsión de crecimiento en 2021 al 6,3% y revisó a la baja la de 2022, al 3%. “Los países deben prepararse para que esta recuperación no sea un camino lineal, sino un camino largo y sinuoso”, indicó el FMI, que recomendó políticas ambiciosas, más eficiencia del gasto público, un sistema tributario progresivo y prudencia al retirar las ayudas públicas extra para contrarrestar el impacto del Covid.

La región sigue afrontando este año, además, la dura herencia del desplome de 2020, con un alto paro (pese a la mejora en 2021) en una región en la que la informalidad laboral supera el 50% y se ha disparado desigualdad, pobreza y caída de renta. Según un informe de Cepal, OCDE, UE y CAF, Latam ha retrocedido dos décadas en términos de pobreza extrema por la pandemia y los niveles de PIB per cápita no volverán a los pre-pandémicos hasta 2023 ó 2024.

Y a este panorama de incertidumbre económica, que en Argentina pasa por lograr en 2022 un pacto con el FMI para refinanciar deuda por 43.300 millones de dólares y, en México por reducir la inflación y disipar dudas sobre iniciativas como la reforma energética, que generan desconfianza entre los inversores, se suma incertidumbre política y social. En Brasil, a los problemas de inflación y paro se añade una gran incertidumbre política en un 2022 de polarizadas elecciones presidenciales y legislativas y regionales.

Para Colombia, 2022 viene marcado por las presidenciales de mayo y, en Chile con la incógnita del rumbo económico del presidente electo, el izquierdista Gabriel Boric, que asumirá el poder en marzo, y la redacción de la nueva Constitución. En Perú prosigue la inestabilidad y la tensión sobre el gobierno de Pedro Castillo, con un sector privado contrario a las propuestas del mandatario. Y la situación social y política se mantiene complicada en Ecuador y en Bolivia.

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