La crisis de la in­mo­bi­liaria china abre la puerta a la co­rrec­ción clá­sica de sep­tiembre

El cisne negro Evergrande ofrece la excusa perfecta para deshacer posiciones en bolsa

Los ex­pertos creen que no es­tamos ante el Lehman Brothers chino, pero si ante un fuerte ajuste

Evergrande.
Evergrande.

¿Se puede decir que Evergrande es el Lehman Brothers chino? ¿Es que acaso no hay sal­va­ción al­guna para la se­gunda in­mo­bi­liaria del gi­gante asiá­tico? ¿Hay una ame­naza real de co­lapso ge­neral en los mer­cados si la com­pañía no puede salir de esta? Las pre­guntas sobre la crisis del gi­gante se agolpan sobre la mesa de in­ver­sores y ana­lis­tas, que de mo­mento han en­con­trado la ex­cusa per­fecta para des­hacer po­si­ciones y po­nerse a cu­bierto en bolsa a la mayor ve­lo­cidad po­si­ble.

"Hasta ahora no había demasiadas razones para bajarse de un mercado que no dejaba de subir. ¿Cómo dejar la bolsa mientras los demás gestores seguían amasando plusvalías. Pero todos sabíamos que las valoraciones eran ya muy exigentes, y la crisis de Evergrande es la espita que abre paso a las ventas. Para muchos será un alivio, porque las ganancias cercanas al 20% de muchos de los grandes índices mundiales ya no estaban justificadas", señala un veterano gestor.

La realidad es que de Evergrande no se espera una desenlace trágico tan rápido como el de Lehman. Ni por supuesto un impacto global tan potente como aquel que otro mes de septiembre, pero de 2008, supuso el final de toda una época de excesos que dinamitó casi totalmente los sectores inmobiliario y bancario. Hoy la situación es radicalmente distinta, porque ambos grupos vienen de un largo período de reestructuración marcados por la prudencia en la gestión, especialmente en Europa.

Lo de Evergrande es, por supuesto, todo un aviso para navegantes. No tanto porque sus pasivos de más de 300.000 millones de dólares representen alrededor de un 2% del PIB de China, como por lo que tiene de vuelta a ciertas prácticas poco ortodoxas del pasado. China ya ha lanzado el mensaje a los acreedores de Evergrande de que deben ampliar los plazos de pago de la deuda. El enfermo está en situación crítica, pero no parece que se puede esperar un nuevo Lehman Brothers.

Septiembre negro

Con estas cartas sobre la mesa, Evergrande ya es el cisne negro de un septiembre históricamente malo en los mercados. Un mes que suele ser de corrección de excesos pasados o, en los momentos verdaderamente malos, de claudicación de las bolsas. En este caso todo apunta a la primera opción, porque hace ya tiempo que los mercados bursátiles emiten signos inequívocos de cansancio. De momento, Europa ha respondido con una corrección de pérdidas máximas en torno al 2%. Y en ningún momento los nervios traspasaron las líneas rojas.

Por lo tanto (y al menos de momento) la sangre no llega al río. A la espera de que el caso Evergrande se resuelva con un rescate o con el colapso definitivo (de momento el mercado da más posibilidades a la primera opción), lo cierto es que el impacto será más que suficiente para mantener los mercados en un doble estado de alerta y de incertidumbre a corto plazo. En el caso del castigado Ibex 35, al que la subida anual se le ha reducido a un pobre 7%, Evergrande es otra pesada piedra en una mochila demasiado pesada ya.

El mercado continuo español dejó ayer buenas muestras de que el caso caso Evergrande está siendo una estupenda excusa para rebajar peso en los mejores valores de los últimos tiempos. No es casualidad que con BBVA a la cabeza el sector más castigado fuera el bancario, el que mejor lo había hecho en las sesiones anteriores, o Telefónica o Indra, que vienen de hacerlo muy bien este año. En este sentido, la crisis de la inmobiliaria china ha servido para activar las realizaciones de beneficios en los valores que han marcado diferencias en los últimos tiempos. Sin embargo, las inmobiliarias aguantaron el chaparrón sin demasiada mojadura.

"Creo que va a haber incertidumbre hasta la próxima temporada de resultados. Vienen por delante una semanas complejas porque los compradores no van a asumir demasiados riesgos. Creo que aumentará la volatilidad y veremos unos mercados sin tendencia, pero no creo que estemos ante una gran corrección, más allá de la continuidad de las ventas preventivas que se han activado este lunes", señalan en uno de los mayores 'bróker' del mercado.

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