El sector coin­cide con el Gobierno y confía en que la si­tua­ción se es­ta­bi­lice en marzo de 2022

Las nuevas tarifas de Iberdrola, Endesa y Naturgy levantan ampollas a las comercializadoras

Guerra co­mer­cial entre las tres grandes con pre­cios muy por de­bajo del mer­cado ma­yo­rista

Ahorro factura de la luz
Ahorro factura de la luz

Las tres grandes eléc­tricas han abierto una ba­talla co­mer­cial en pleno des­con­trol del mer­cado ma­yo­rista reavi­vando la guerra que el sector ha de­cla­rado al Gobierno de Pedro Sánchez por el re­corte en sus in­gre­sos, es­ti­mado en más de 2.600 mi­llones de eu­ros. Las nuevas ta­rifas que Endesa, Iberdrola y Naturgy han anun­ciado, como res­puesta al de­cre­tazo, son un reto para el sector que puede ge­nerar más de un con­flicto con las pe­queñas co­mer­cia­li­za­do­ras, ya que están ofer­tando muy por de­bajo del mer­cado ma­yo­rista.

De momento, el decretazo aplicado por el Ejecutivo apenas se ha notado y el recibo sigue disparado. Tras cuatro días de cierta calma, el precio del megavatio hora ha vuelto a encaramarse hasta los 175,87 euros. Antes de que el Gobierno aprobase el Real Decreto Ley que les supondrá un recorte de 2.600 millones en los ingresos que reciben por la energía nuclear y la hidráulica, las tres grandes eléctricas anunciaron una guerra comercial que ha sorprendido y que, a corto plazo, abre muchos interrogantes.

Y es que, el precio actual del pool no tiene nada que ver con las ofertas que Endesa, Iberdrola y Naturgy han lanzado a sus clientes que estén acogidos al Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), también conocido como precio regulado. En su oferta, Endesa ha anunciado una Tarifa Única de 58 euros el megavatio hora durante un periodo de dos años; Naturgy -la primera eléctrica que se lanzó al ruedo- ha anunciado una tarifa de 60 euros durante dos años, sin condiciones de permanencia; Iberdrola, por su parte, ha sacado el plan “Tranquilidad”, con precios fijos personalizados durante cinco años.

La campaña de las tres grandes eléctricas se inició cuando todavía el Ejecutivo no había aprobado el paquete de medidas que ha puesto en marcha para intentar que los consumidores paguen la misma cantidad que pagaron en 2018. Estas medidas, reflejadas en un Real Decreto ley, conllevan, entre otros puntos, una bajada del IVA del 21% al 10%, la supresión del impuesto del 7% a la generación eléctrica, el recorte del Impuesto de la Electricidad del 5,1% al 0,5%, y el hachazo de 2.600 millones de euros que el Ejecutivo ha aplicado a las eléctricas en lo que se denominan los “beneficios caídos del cielo”, procedentes de la energía hidráulica y la nuclear.

Un compromiso difícil de cumplir

El objetivo al que se ha comprometido Pedro Sánchez es harto complicado de poder cumplirse, pues todas las previsiones apuntan a que, hasta después de la primavera de 2022, los precios seguirán bastante elevados. El recorte vía impuestos puede ayudar a estabilizar algo el recibo de la luz pero si el gas y el CO2 no se estabilizan será muy difícil que la situación se normalice.

Las compañías confían que, a partir de entonces, el mercado se haya calmado. De no ser así, el reclamo de las nuevas tarifas puede ser un fiasco en cuanto a ingresos se refiere. En estos momentos, y con las tarifas que están ofertando las tres compañías, están muy por debajo del mercado actual, por lo que estarán vendiendo electricidad a pérdidas.

Entre los 58 euros que Endesa dice que va a cobrar el megavatio hora durante dos años y los 60 de Naturgy, hay una diferencia de unos 118 euros si se comparan con los 175,87 al que está actualmente el megavatio hora. Por tanto, las compañías van a vender la electricidad muy por debajo del precio regulado actual.

Fuentes consultadas, han reconocido a Capitalmadrid que es la realidad, pero que lo que pretenden con esta medida es evitar que se traslade al consumidor doméstico el precio del mercado mayorista. Es lo que está eléctrica denomina “iniciativa social”, sabiendo que las tarifas que están ofertando van contra el propio margen que tienen.

Un 30% de ahorro

Los cálculos que hacen es que, los consumidores podrán ahorrarse del orden de un 30% en el cómputo global de la tarifa actual. Estas ofertas han sido criticadas por las comercializadoras pequeñas, ya que consideran que no pueden competir a estos precios. Por tanto, una vez entren en vigor las nuevas tarifas, no se descarta que puedan abrirse conflictos entre las grandes eléctricas y las comercializadoras que no pueden soportar estos márgenes.

Estas mismas fuentes señalan que esperan que la situación revierta en los próximos meses y que el mercado se normalice a partir de marzo, la fecha que el Gobierno se ha marcado para que el mercado mayorista vuelva a estar en el entorno de los 50 euros el megavatio hora. De no ser así, Endesa, Iberdrola y Naturgy tampoco podrían aguantar durante mucho tiempo estos precios para no perder dinero.

Desde que estalló la situación actual, las compañías eléctricas están perdiendo también bastante dinero con los contratos fijos que tienen firmados en el mercado libre. El precio del pool a final de 2020 se encontraba a 50 euros el megavatio y los contratos que se firmaron a principios de 2021 se pactaron sobre la base de esa media. Es decir, muy por debajo del mercado actual.

Para evitar estas situaciones tan diferenciadas entre el precio libre y el regulado, las eléctricas siguen reclamando al Gobierno que se modifique el sistema, de forma que la tarifa PVPC vaya desapareciendo paulatinamente y que todos los consumidores estén en el mercado libre igual que en otros países comunitarios.

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