La em­presa ges­tora niega su re­la­ción con Atalaya Prisma y re­clama su in­de­pen­dencia

Silicius, una salida a Bolsa con sombras

No es la pri­mera vez que la so­cimi de Merlin y Liberbank se la juega en Bolsa

Silicius sale a Bolsa.
Silicius sale a Bolsa.

Tras fra­casar en su in­tento de dar el salto de forma di­recta al mer­cado con­ti­nuo, Silicius em­pe­zará a co­tizar en BME Growth a partir de este jue­ves, con un valor de 556 mi­llones de eu­ros. La so­cimi, par­ti­ci­pada por Merlin Properties y Liberbank y ges­tio­nada por Mazabi, saldrá al mer­cado en la mo­da­lidad de “listing”, es decir sin ne­ce­sidad de OPV ni de sus­crip­ción de ac­cio­nes. No es la pri­mera vez que la in­mo­bi­liaria trata de salir a Bolsa, y fi­nal­mente lo hace en las di­vi­siones in­fe­riores del mer­cado es­pañol. Será la duo­dé­cima em­presa en saltar a BME Groyh este año.

Mazabi ha estado trabajando en los dos últimos años con diversas operaciones, como ha sido la entrada de Merlin Properties y Liberbank en el accionariado de su filial mediante la aportación de activos, con el fin de alcanzar los 1.000 millones de euros en activos y entrar de forma directa al mercado continuo.

El grupo, sin embargo, no ha logrado alcanzar este ambicioso objetivo. En la actualidad su portfolio tiene una valoración bruta de algo más de 700 millones de euros, muy lejos del nivel previsto. Su cartera inmobiliaria está formada por 45 activos de diferentes segmentos como hoteles, oficinas, retail, residencial y logística con un total de 333.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable.

En este sentido, Merlín Propertis ya habría mostrado su intención de vender parte o toda su participación en la socimi después de que esta sociedad tuviera el peor rendimiento entre todas sus participadas en 2020 con un resultado negativo atribuible de más de 20.000 euros.

Ahora, con su desembarco en BME Growth, Silicius tiene previsto acelerar sus inversiones en 2021 con una perspectiva de crecimiento de 100 millones de euros. Eso sin contar con un “pipeline” de operaciones por un valor cercano a los 300 millones de euros para ejecutar en el ejercicio actual.

La gestión de Mazabi, en cualquier caso, genera no pocos recelos en los mercados financieros y no solo por no alcanzar las previsiones esperadas.

El año pasado, una de sus filiales, Atalaya Prisma, fue condenada por la Audiencia Provincial de Madrid a pagar más de un millón de euros. Aunque recurrida ante el Supremo a sabiendas de que difícilmente será atendido en esta instancia, esta sentencia da la razón a los vecinos de una de las promociones estrella de la compañía bilbaína en la calle Santa Engracia de Madrid.

Las viviendas vendidas en dicha promoción fueron entregadas sin contar con elementos básicos de habitabilidad como el boletín eléctrico o la instalación de fibra óptica tal y como se refleja en la sentencia.

A pesar del afán negociador de los vecinos para encontrar una solución rápida y beneficiosa para ambas partes, los gestores de Mazabi no han sabido o no han querido llegar nunca a un acuerdo bajo el prepotente convencimiento de que podrán eludir los pagos requeridos y que el caso no acabará salpicándoles.

De momento, los peores temores de la comunidad de vecinos, los demandantes, se han cumplido. Después de vaciar las cuentas de la sociedad, Atalaya Prisma ha entrado en concurso de acreedores este pasado mes de junio. De este modo busca evitar el pago de las indemnizaciones a la comunidad de vecinos. Incluso si finalmente el Supremo, tal y como es previsible, les da la razón.

De hecho, el plan de liquidación de activos que presenta, según fuentes cercanas al concurso, es inferior a los 80.000 euros. Una actitud que no solo incumple los mínimos criterios de moralidad y ética, sino que también puede afectar al cumplimiento de buenas prácticas de los nuevos socios de Mazabi en Silicius.

No en vano, los vecinos sospechan que la forma de actuar de Mazabi en esta promoción podría formar parte de un patrón definido. Este consistiría, supuestamente, en la creación de sociedades para llevar a cabo grandes promociones para luego, una vez vendidas, dejarlas morir, sirviéndole de cortafuegos ante posteriores posibles reclamaciones por incumplimiento de contrato o por vicios ocultos.

Hechos ante los que la sociedad no se ha pronunciado, pese a los requerimientos de información solicitados a su agencia de comunicación.

Un lado oscuro que deberían conocer Merlin Propertis o Liberbank, a pesar de los esfuerzos de la gestora por negar su relación con Atalaya Prisma. Como socios de Silicius, las sombras en la gestión de Mazabi debería ser de su máximo interés tanto para proteger su imagen como con vistas al nuevo periplo de la socimi en Bolsa.

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