El par­tido de Santiago Abascal ven­cería en Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería

VOX mete miedo al PP en Andalucía ante unas elecciones cada vez más lejanas

Juanma Moreno ma­neja las fe­chas del 27 de marzo o el 29 de mayo para la con­vo­ca­toria

Santiago Abascal, VOX.
Santiago Abascal, VOX.

El Partido Popular pre­tende evitar a toda costa que Vox sea de­ci­sivo en la es­cena po­lí­tica, tanto a partir de las pró­ximas elec­ciones del día 13 de fe­brero en Castilla y León, como en las de Andalucía, para las que to­davía no hay fe­cha. A día de hoy, las dos fe­chas que cuentan con más po­si­bi­li­dades para las an­da­luzas son la del 27 de marzo o el 29 de mayo. No lo tiene nada fácil la for­ma­ción de Pablo Casado, dado el fuerte as­censo de VOX en las en­cuestas elec­to­rales y en las pre­fe­ren­cias so­cia­les.

Ante todo, el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, quiere evitar tener que iniciar el nuevo período de sesiones del mes de febrero en el que tendría que echar mano de VOX para aprobar a partir de ahora una serie de normas que exigen su apoyo para que salgan adelante en el Parlamento autonómico. La segunda fecha que cuenta con más opciones es el 29 de mayo, una vez que se hayan celebrado la Semana Santa y la Feria de Abril, tan importante en el ámbito económico como social en Andalucía.

Evitar a VOX

Celebrarlas el 27 de marzo es lo que le recomiendan algunos de sus expertos más próximos en materia electoral. Evitaría así tener que definir antes de las elecciones su relación con la extrema derecha que según las estimaciones de Electomanía sería el partido más votado en Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería. Además de que no le han apoyado para aprobar los presupuestos, lo que moralmente le obliga a convocar las elecciones. Si se reanuda la legislatura tendrá que volver a pedir apoyo a VOX para sacar adelante las normas que permitan el normal desarrollo de lo que queda de legislatura.

Aunque el propio Juanma Moreno ha venido reiterando hasta la pasada semana su interés por agotar la legislatura que concluye a finales de este año, el pasado día 19 advertía de que no puede y no debe extender lo que pudiera ser una agonía, si se produjera la situación en el Parlamento andaluz en el que el gobierno bipartito de PP y Ciudadanos no pueda tramitar leyes, decretos ni hacer reformas. Según el presidente, “si llega ese momento yo seré el primero que disolveré el Parlamento de Andalucía de manera automática”.

En este caso, el líder popular andaluz no podría tener en cuenta el resultado del 13 de febrero en Castilla y León, resultados que podrían darle una orientación de cómo actuar a partir de ese momento.

Paralización socialista

Además, consideran que pueden aprovechar la paralización que ha experimentado el PSOE desde el cambio de la cúpula, que se viene reflejando en un estancamiento demoscópico.

Aunque Moreno había hablado hasta ahora de las fechas de junio u octubre para las elecciones, tras su advertencia a VOX para que le deje gobernar, un histórico del Partido Popular de Madrid recuerda a capitalmadrid.com que la actividad programada por el Gobierno no va más allá del verano. Por esas cuestiones de la idiosincrasia andaluza, el otoño en estas tierras se compara con la cuesta de enero. No vaticina nada bueno.

Dicho de otra forma, hay señales claras de que el PP busca la nueva investidura de su actual presidente Juan Manuel Moreno para antes de otoño. Consideran que las escaramuzas de VOX en el Parlamento van a dañar al partido, por lo que concluyen que lo más prudente será no iniciar siquiera el nuevo periodo de sesiones.

La otra alternativa para quienes prefieren esperar a ver los resultados del 13 de febrero en Castilla y León y tratar de aprovechar los vientos favorables que dan por hecho que van a producirse en esta comunidad autónoma, es esperar a que se celebren la Semana Santa y la Feria de Sevilla.

Consideran los populares que cuanto más tiempo pase, más se van a dividir y enfrentar los partidos de izquierda, lo que les podría favorecer sus expectativas.

Aunque teniendo en cuenta los últimos sondeos, todo hace aventurar que Moreno no podrá gobernar sin el apoyo de VOX. El sondeo conocido durante el fin de semana, de Electo Andalucía, el PP con el 30,6 % de los votos obtendría 40 diputados, muy lejos de los 55 que supone la mayoría del Parlamento andaluz. Podría conseguir esa mayoría con los 21 diputados que obtendría VOX gracias al 17,6 % de los votos que conseguiría si se celebraran hoy las elecciones.

El PP no sumará más escaños

Además, en el caso de Andalucía, el PP solo no sumaría más escaños que los tres partidos de izquierda. El PSOE con el 28,9 % de los votos conseguiría 36 escaños. Unidas Podemos con el 7,6 % lograría 5 y Adelante Andalucía, con un 6,1 % se haría con 3 diputados regionales. Los mismos que Ciudadanos con el 5 % de los votos. El último de los 109 diputados autonómicos lo conseguiría los miembros de España Vaciada en Huelva.

Las elecciones andaluzas, si antes no sucede tras Castilla y León, van a abrir el debate sobre si el PP gobierna o no con VOX en las comunidades donde necesite sus votos. Si además no consigue sumar igual o más votos que los partidos de la izquierda, seguro que el partido liderado por Santiago Abascal les va a vender más caro su apoyo que lo que está sucediendo en Madrid.

Tanto la casi segura candidata de VOX para Andalucía, Macarena Olona, como el presidente del partido, Abascal, han dado por descontado que, si se les necesitan, a cambio tendrán que asumir responsabilidades de gestión.

El temor a tener que hacerlo con el apoyo de VOX puede llevar a retrasar la convocatoria electoral a Juanma Moreno. Parece mucho más cómodo gobernar con Ciudadanos que con Vox, pero sobre todo, los resultados electorales pueden complicar todavía más el complejo panorama político español.

Los populares buscan de nuevo la mayoría absoluta o mayoría suficientemente robusta al sumar más que toda la izquierda que les legitime para gobernar aunque sea con el apoyo de VOX, pero sin que sean decisivos.

Se trata de sortear el escabroso debate sobre cuál sea su relación a partir de ahora con la extrema derecha. Pero, sobre todo, pensando en el camino de Pablo Casado para llegar a La Moncloa. La entrada de VOX en los Gobiernos de Castilla y León o de Andalucía, previsiblemente, movilizaría a los votantes de izquierdas de cara a unas elecciones generales y se lo pondría todavía más difícil a Casado. Lo que sucede en febrero con Mañueco y meses después en Andalucía tendrá sin duda consecuencias mayores en España.

Artículos relacionados