La Unión Profesional de Médicos de Ejercicio Libre li­dera la ofen­siva para de­fender su dig­nidad pro­fe­sional

Los médicos españoles acuden a la UE a reclamar salarios dignos

El Gobierno se re­siste a aten­derlos pero ade­lanta la re­forma de la Estrategia de Seguridad Nacional

Ignacio Guerrero, pte. UNIPROMEL.
Ignacio Guerrero, pte. UNIPROMEL.

Los mé­dicos es­pañoles no pueden más. Las pre­ca­rias con­di­ciones la­bo­rales en las que tra­bajan mu­chos de ellos, en gran parte en la asis­tencia pri­ma­ria, agra­vadas por la pan­de­mia, han for­zado a mu­chos a aban­donar su ac­ti­vi­dad. Otros, des­pués de años de re­sistir en si­lencio al lí­mite de sus po­si­bi­li­da­des, dicen basta. Un grupo de ellos, li­de­rado por la Unión Profesional de Médicos de Ejercicio Libre (UNIPROMEL), lleva al Gobierno ante las ins­ti­tu­ciones co­mu­ni­ta­rias para re­clamar unos in­gresos dig­nos.

El sector sanitario es uno de los más afectados, si no el que más, como consecuencia del virus que ha provocado la pandemia Covid-19. Ante el incremento de horas de trabajo, la tensión provocada y la ridiculez de su remuneración, una parte del sector ha dicho basta.

La denuncia la realiza la Unión Profesional de Médicos de Ejercicio Libre. Lo hace porque considera que España infringe la normativa europea en los baremos establecidos por las compañías aseguradoras que operan en nuestro país. Entre las razones expuestas argumentan que los grupos hospitalarios excluyen a sus cuadros médicos a la hora de fijar los precios de sus consultas e instan a la Comisión Europea a que abra un expediente disciplinario a España para solucionar el problema.

Más de 10.000 médicos

La asociación que integra a 10.000 médicos de ejercicio libre de toda España, denuncia “la bajísima remuneración del médico en la consulta privada. El precio por la primera consulta sigue por debajo de los 20 euros (incluso llega al extremo de 5 euros) y el de una revisión, está por debajo de 10€ y las sucesivas consultas no se pagan.

Estima UNIPROMEL que, para este tipo de consultas, la hora de un médico a precios de mercado, debería rondar los 100 euros si se tiene en cuenta los baremos establecidos en los principales países europeos con los que España trata de equipararse.

En Europa, como es el caso de Alemania o Francia, la retribución de un médico oscila entre los 60 y 100 euros por consulta. Las intervenciones menores se sitúan entre 500 y 600 euros, mientras las intervenciones más complejas se encuentran entre los 3.000 y 6.000 euros.

Representantes del sector explican a capitalmadrid.com que una de las razones por las que se producen retrasos a la hora de atender a los pacientes es la falta de estímulo, también el económico, para realizar su trabajo. Es lo que lleva en muchos casos a retrasar la asistencia médica para pacientes que cuentan con seguros que superan los 120 euros al mes.

Largas esperas

Un familiar próximo detallaba cómo para una asistencia del dermatólogo ha tenido que esperar tres meses en la sanidad privada, después de habérsele retrasado en dos ocasiones la consulta. Es un caso entre millones.

Los médicos antes de que la situación se haga más insostenible y el deterioro vaya a más, han solicitado a las instituciones comunitarias que se dicte resolución motivada contra España. Requieren a la administración española para que haga cuantos actos legales sean precisos para permitir a los médicos en ejercicio libre el fijar los precios que correspondan a su asistencia cuando los negocien con las compañías privadas de servicios médicos y grupos de hospitales.

El problema se suma al que sufren los médicos de la Seguridad Social. Como han reflejado en las últimas semanas diversos medios de comunicación, se está generalizando el abandono de los médicos de los centros de salud.

Como recogía en crónica este fin de semana el diario ABC, “las precarias condiciones laborales, agravadas por la pandemia, fuerzan a muchos facultativos a dejar la Primaria” para precisar que “cuatro de cada diez médicos de familia descartan trabajar en ambulatorios y buscan otros destinos”.

No son ajenos a estos problemas los servicios de la Seguridad Nacional que reconocen en el preámbulo de la reciente renovación de la Estrategia de Seguridad Nacional, que se ha adelantado su revisión debido a los efectos de la pandemia del Covid19 que no estaba recogida en la anterior edición llevaba a cabo en el 2017.

Uno de las mayores deficiencias de la Estrategia de Seguridad Nacional denunciadas en el informe aprobado el pasado 28 de diciembre se centra en el análisis de la muy prácticamente inexistente coordinación de los sistemas de seguridad sanitaria existentes en España representados por las comunidades autónomas.

El propio informe denuncia la debilidad de la coordinación de los sistemas sanitarios, que en parte se explican por la transferencia a las Comunidades Autónomas de las competencias en este ámbito pero que los responsables de la Seguridad Nacional consideran injustificable.

Como muestra de la insostenibilidad del sistema sanitario en las condiciones actuales recuerdan la descoordinación existente en materia de datos sanitarios. Y ofrecen el dato de que mientras la presidencia del Gobierno estimó que los afectados por COVID en España en la semana del 13 de marzo del 2020 se situó en 7.500 personas, semanas después, una vez depurados los datos, la cifras se multiplicaron por 10 hasta los 75.000 afectados por COVID, cifras que el Gobierno comunicó más tarde a los organismos internacionales.

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