MONITOR DE LATINOAMÉRICA

España se man­tiene como se­gundo emisor de IED al país, con el 12% del total

López Obrador tensa la cuerda con las empresas españolas

México, pen­diente del III plan de in­ver­sión pú­bli­co-­pri­vada pac­tado con el CCE

López Obrador, pte de México.
López Obrador, pte de México.

El pre­si­dente de México, López Obrador, ha vuelto a tensar la cuerda con las em­presas es­paño­las, al plan­tear hacer “una pausa” en la re­la­ción entre México y España y tam­bién con sus com­pañías. AMLO ha seña­lado que ambos países deben darse un tiempo para res­pe­tarse y que España no vea a México como una “tierra de con­quis­ta”. “Queremos tener buenas re­la­cio­nes, pero no que­remos que nos ro­ben”, des­tacó el pre­si­dente. El Gobierno y las em­presas es­pañolas más afec­tadas aún se re­ponen del apa­rente nuevo exabrupto del man­da­ta­rio.

Al comentar aspectos de una reforma energética que ha sido criticada por las compañías españolas del sector, AMLO cargó contra la relación de varias empresas con México en el pasado y volvió a insinuar presuntos casos de corrupción. “Era un contubernio de arriba, una promiscuidad económica, política, en la cúpula de los gobiernos de México y de España, pero como durante tres sexenios seguidos”, señaló.

Y todo ello en un momento en el que se ha dado a conocer que las compañías españolas habrán mantenido en términos globales su inversión en México en 2021, año en el que aumentaron su interés por varios sectores de oportunidad que ofrece el país, como agroalimentario, alta tecnología (fintech, ciberseguridad) y salud, y que se suman a los tradicionales de infraestructura, industria, energía, financiero y turismo.

Según la Cámara Española de Comercio (Camescom) en México, las firmas españolas, contra las que varias ocasiones ha arremetido AMLO, y cuyo segmento de renovables es especialmente crítico con la reforma eléctrica del presidente, juzgan 2022 como un año de recuperación económica para el país.

Reforma eléctrica

España sigue siendo el segundo inversor extranjero en México, con 76.000 millones de dólares al cierre del tercer trimestre de 2021, cifra que supone el 12% de la IED del país, según el consejero económico y comercial de la embajada de España, Álvaro Pastor. Según datos de Camescom, en 2020 la IED global recibida por México bajó el 19%, pero la procedente de España solo disminuyó un 1%, lo que muestra “la vocación de permanencia de la inversión española en el país”. En los nueves primeros meses de 2021, globalmente la IED en México creció el 6%, con sensibles mejorías en minería y manufactura.

En México operan casi 7.000 firmas españolas en todos los rubros. Muy activas se muestran BBVA-Bancomer (la mayor institución financiera del país), Iberdrola, FCC, Acciona, Santander, Telefónica, Naturgy, ACS, Sacyr, OHLA, Meliá, NH, Inditex, Repsol, Iberia, Siemens-Gamesa, Agbar, Barceló, Indra, Ríu, Gestamp, Caixa-Inbursa, Mapfre o Grifols. Y un número cada vez mayor de pymes. La inversión española genera un millón de empleos en el país.

Pese al interés de las firmas españolas y sus grandes inversiones en el país, las compañías de energía, notablemente de renovables, y entre ellas Iberdrola, principal generadora eléctrica privada en México, han atenuado su apuesta de futuro por el país, debido a las medidas adoptadas por AMLO para centralizar el control de la energía en firmas estatales y limitar la participación privada.

Y la contestada reforma eléctrica de AMLO que favorece a la pública Comisión Federal de Electricidad (CFE) en detrimento de las energías limpias y el sector privado no solo ha creado in¬cer¬ti¬dumbre y ma¬lestar en las firmas es¬pañolas. Recientemente, la secretaria de Energía de EEUU, Jennifer Granholm, ha expresado su inquietud ante la eventual aprobación de la reforma del sector energético propuesta por el presidente y que en Washington se juzga como una amenaza para las inversiones y para el combate contra la crisis climática.

Acuerdo AMLO-empresarios

Camescom, que reúne a 6.500 empresas en el país, proyecta por otro lado un ritmo de crecimiento del PIB del 3% este 2022 y juzga que la economía mexicana logrará alcanzar los niveles pre-pandemia en 2023. Según los datos preliminares aportados días atrás por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, México creció a un paso del 4,8% el año pasado, por debajo del 6% que proyectaba el Gobierno y preveía la Cepal, e insuficiente para compensar el hundimiento del 8,3% de 2020 por el golpe de la pandemia. En 2019, el PIB ya había caído el 0,1%.

Para este año, Cepal pronostica que México moderará su crecimiento al 2,9%, aun así por encima de la media regional, y el FMI acaba de reducir su pronóstico para el país en 1,2 puntos porcentuales, al 2,8%. Inflación, menores perspectivas de demanda desde EEUU, persistencia del Covid y los problemas en las cadenas globales de suministro están en el origen de este recorte. Mientras tanto, México está pendiente de que AMLO detalle el que será su tercer paquete de inversión público-privada pactado con los empresarios del país, y en el que las infraestructuras seguirán siendo la parte del león del plan. El presidente mexicano anunció a comienzos del pasado enero que concretaría antes de final de mes esta iniciativa, acordada con el Consejo Coordinador Empresarial, con cuyo presidente, Carlos Salazar, AMLO se reunió el 4 de enero, y que está siendo elaborada por la Secretaría de Hacienda y el CCE. El detalle de este paquete, que incluirá inversiones en todos los segmentos de infraestructura, según Presidencia, aún no ha sido hecho público.

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