El PP no podrá go­bernar en so­li­tario ni con apoyo de los par­tidos de la España vacía

Abascal marca territorio en CyL: una vicepresidencia y gobierno paritario con Mañueco

La ajus­tada vic­toria del PP en Castilla y León obliga a Mañueco a ne­go­ciar con VOX

Fernández Mañueco, pte Castilla y León.
Fernández Mañueco, pte Castilla y León.

Los son­deos acre­di­tados -que no el del CIS de José Luis Tezanos, cuyas me­te­duras de pata con­ti­nuas ten­drían que ser in­ves­ti­ga­das- han te­nido la ra­zón. El PP ha ga­nado las elec­ciones en Castilla y León por el margen que se es­pe­raba. Pero el par­tido li­de­rado por Alfonso Fernández Mañueco se queda muy lejos de la ma­yoría ab­so­luta que con­fiaban ob­tener cuando con­vo­caron las elec­cio­nes. Necesitará a VOX para poder go­bernar porque no hay otra com­bi­na­ción po­si­ble, ni si­quiera con los par­tidos de la España Vacía. La otra única al­ter­na­tiva -gobernar con el PSOE-, pa­rece com­ple­ta­mente des­car­tada.

Ha sido el presidente de VOX, Santiago Abascal, quien ha anunciado que exigirán la vicepresidencia del Gobierno de Castilla y León para el candidato de su partido en la comunidad autónoma, Juan García-Gallardo. Ha añadido Abascal además que exigirán una presencia en el Gobierno de acuerdo con el porcentaje de sus votos. Es decir, que querrán un tercio de los representantes del nuevo ejecutivo que quiere formar Alfonso Fernández Mañueco.

Mañueco, en su primera intervención tras conocerse los resultados electorales, ha obviado pronunciarse sobre la oferta que le ha tendido VOX y no ha pronunciado el nombre del partido de Santiago Abascal ni una sola vez durante su apesadumbrada comparecencia tras conocerse más del 90 % de los resultados. Más parecía la comparecencia de un perdedor que la de quien ha ganado las elecciones, aunque por un estrecho margen de poco más de un punto porcentual.

Una situación que es lógica tras haber anticipado las elecciones pensando que los electores de Castilla y León le darían una mayoría absoluta o suficiente como ocurrió en Madrid cuando el pasado mes de mayo otorgaron a Isabel Díaz Ayuso más escaños que a todos los partidos de izquierda gracias a lo cual puede gobernar solo con que VOX no se ponga de acuerdo con el resto de partidos de la oposición. Pero este no es el caso de Mañueco.

Mañueco tiene poco tirón popular. Y, sobre todo, no ha sabido dominar la agenda y marcar la campaña como sabe hacer un líder natural. Tampoco ha sabido mostrarse lo suficientemente distante de las propuestas de su principal partido de la oposición como es el Partido Socialista.

Cuestiones prioritarias

En una cuestión vital para Castilla y León, como es la industria agroalimentaria, y con la negociación de los fondos de la PAC que han de llegar a España, que el Gobierno de Pedro Sánchez ha presentado a Bruselas sin el consenso de las Comunidades Autónomas, ni Mañueco, ni su consejero de agricultura, Jesús Julio Carnero, han sabido explicar a los agricultores qué quieren ellos para su comunidad. Sus propios votantes han llegado a afirmar que se trataba de un ejecutivo de ‘lilas’, es decir, sin empuje.

Con una media sonrisa durante su intervención para agradecer a los votantes que le hayan elegido como vencedor, Mañueco ha prometido dialogar con todas las fuerzas políticas, comenzando por los partidos de mayor representación popular, para alcanzar un acuerdo de gobierno.

Es lógico que no se encuentre muy satisfecho de lo sucedido. Aunque ha ganado las elecciones, ha conseguido 56.000 votos menos que en las elecciones de 2019. Bien es cierto que su principal contrincante, el ganador de las elecciones de hace 3 años, Luis Tudanca, se ha dejado nada menos que 120.000 votos por el camino y casi 5 puntos porcentuales.

Aunque, una vez más, el gran perdedor de las elecciones es el presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), José Félix Tezanos, quien tendrá que pedir disculpas por lo errático de su último flash previo a las elecciones en Castilla León. Tezanos ha fracasado de nuevo en su intento de manipular la voluntad de los electores convirtiendo al CIS en un instrumento de movilización interesada haciendo creer en un escenario muy alejado de la realidad.

Dimisión inmediata

Tezanos daba, con ocasión de la última fecha permitida para publicar sondeos, la victoria al secretario general del PSOE de Castilla y León y candidato por Burgos a las Cortes de Castilla y León, Luis Tudanca, al que situaba en condiciones de poder gobernar. La realidad, una vez más, ha puesto en duda la independencia de criterio que debe tener un organismo público como es el Centro de Investigaciones Sociológicas, cuyo presidente debería dimitir hoy mismo.

No valen ya sus excusas de casos anteriores en las que aseguró que él no es un adivino, como sucedió en las elecciones a la Comunidad de Madrid, ocasión en la que sus encuestas publicadas antes de los comicios, que dieron la decisiva victoria a Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, otorgaban diez escaños más al candidato socialista y diez menos a quien ganó las elecciones.

Tras el error, Tezanos esperó más de 15 días para escribir un artículo exculpatorio en ‘’El País donde decía que "hay que entender que la sociología es una ciencia singular que opera con márgenes de error bastante amplios". Al menos, el dirigente de la entidad demoscópica pública, admitía que las encuestas predictivas publicadas antes de los comicios que dieron la victoria el 4 de mayo a Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, se equivocaron.

Mientras se van esclareciendo los futuros acuerdos de Fernández Mañueco para conformar su Gobierno, podemos aventurar las próximas excusas de Tezanos respecto de su última metedura de pata.

En su análisis de lo ocurrido con el CIS en las elecciones de Madrid, Tezanos explicaba que "cada vez más electores toman la decisión de a quién votar, o la cambian, durante la jornada de reflexión -en torno al 8%- y durante el mismo día de votación entre el 6 y 7%”. Es decir que en dos días un 15 % de los electores vienen a cambiar su voto, según Tezanos y según el propio CIS. Al menos, así lo ha dejado por escrito en una nota tras el fiasco de sus proyecciones con las elecciones de Madrid.

Lo que pasa es que no parece de recibo que siga en su puesto. Los socialistas obtuvieron un 16,85% de los votos y 24 escaños, diez menos de los que auguraban las encuestas públicas en Madrid. De los 23 sondeos electorales que ha realizado el CIS, desde que Tezanos preside la institución, en los 23 el sesgo se ha equivocado dando más proyección a la izquierda de la que realmente ha obtenido.

De cara a los futuros comicios, los próximos previsiblemente serán dentro de unos meses en Andalucía, lo lógico sería cambiar a quien ha intervenido de forma tan descarada y parcial a favor del partido que le ha designado presidente y de cuya ejecutiva formó parte, lo que nunca había sucedido con ninguno de sus predecesores. Los mayores errores del CIS se han producido bajo la presidencia de Tezanos que siempre ha sobrevalorado el voto de la izquierda.

Lo sucedido en Castilla y León abre la puerta en España a la entrada por primera vez en un gobierno autonómico de la derecha extrema. No será la primera vez que ocurra en un país europeo y comunitario. En Italia viene participando en el ejecutivo desde que por primera vez entrara en un gobierno de Berlusconi en 2008. Como también lo hace en Polonia, Hungría y Austria, entre otros países europeos.

Será la oportunidad de hacerle confirmar su compromiso con la democracia constitucional. Podría ser el gran legado de Mañueco, líder conservador que hasta el momento no se ha distinguido por grandes logros en su gestión ni política ni económica.

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