La "familia so­cia­lista" teme un nuevo hun­di­miento del PSOE si­milar al de Zapatero

El Gobierno admite el fracaso de su política económica al revisar sus previsiones

Los son­deos en Andalucía, en los que el PP roza la ma­yoría ab­so­luta, alarman a los so­cia­listas

Nadia Calviño.
Nadia Calviño .

Finalmente, el Gobierno ha te­nido que asumir la realidad y re­cortar la pre­vi­sión de cre­ci­miento de la eco­nomía del 7% al 4,3% para 2022, aunque lo achaca a la guerra en Ucrania. La re­vi­sión, en línea con la ya rea­li­zada por los or­ga­nismos in­ter­na­cio­na­les, su­pone el re­co­no­ci­miento del fra­caso de su po­lí­tica eco­nó­mica. Políticamente, el ho­ri­zonte al que se en­frenta Pedro Sánchez es de­sola­dor. Su em­peño en se­guir en Moncloa a cual­quier coste le ha lle­vado a re­nun­ciar a todos los prin­ci­pios atri­buidos al so­cia­lismo his­tó­rico. Algunos temen un hun­di­miento elec­toral del PSOE.

El entorno económico y sociolaboral es muy lamentable, al margen de las irritantes cesiones que tiene que realizar el presidente día a día en el ámbito político a aquellos partidos con los que Sánchez había asegurado que nunca pactaría, porque no podría dormir tranquilo,

Ajuste del crecimiento, incremento desmedido de la inflación, pérdida de competitividad, precios de la energía por las nubes, caída del consumo, aumento de la morosidad, una Encuesta de Población Activa desoladora con una destrucción de más de 100.000 empleos y la destrucción de 70.000 puestos de trabajo.

El escenario que describe la EPA en el primer semestre del año rompe la tendencia. Frente a la euforia de hace unos días del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, la realidad supone, hay que recordar, un brusco frenazo en el empleo. El primer trimestre del 2022 finaliza con una destrucción de más de 100.000 empleos.

Frente a los positivos datos del año pasado, resultado de una recuperación parcial de la crisis de la pandemia del Covid-19, ahora el estallido de la guerra en Ucrania y la crisis energética y de precios, han detenido la mejora de nuestro mercado laboral, ya de por sí, uno de los más complejos de la Unión Europea, que se traduce en el mayor desempleo de Europa de una gran economía.

Por si la realidad actual no fuera ya suficientemente preocupante, las perspectivas a las que se enfrenta el ejecutivo, según el pronóstico de un veterano dirigente del Partido Popular, no puede ser más angustioso ante la previsible próxima subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, acompañada de la retirada de la compra de deuda soberana. Todo debe conllevar un importante incremento del coste del servicio de la nueva deuda y nuevas incertidumbres también en el mercado de al contado.

Sin olvidarnos de la temible burbuja que puede llegar al ámbito de la construcción. No es el caso a día de hoy. Pero habrá que esperar a ver qué sucede con la mora tras la subida del Euribor. Y hoy hemos conocido el dato de un euríbor entra en positivo por primera vez desde 2016, lo que provoca el encarecimiento automático de una parte importante de las hipotecas. No en vano el Banco de España ha pedido monitorizar con atención el sector inmobiliario.

Subida del Euribor e hipotecas

La tasa media provisional del índice de referencia del Euribor ha alcanzado el 0,005 % en abril, dato claramente superior al -0,237 % de marzo, al -0,335 % de febrero y al -0,477 % de enero. Ya hace unos días el Banco de España alertaba de un aumento de la morosidad por la guerra de Ucrania. Según el supervisor, cuando no se ha cerrado la incertidumbre del coronavirus, ahora se suman los efectos derivados de la invasión rusa.

Ya con los datos conocidos al cierre de 2021, se evidenciaba que, pese a que el volumen total del stock de la cartera de créditos a las familias crecía tímidamente tras las caídas de los meses anteriores, sin embargo, en ese mismo periodo de tiempo, la tasa de mora subía del 6,5% al 8,5%.

La muestra más evidente del desencanto de la ciudadanía con el presidente del Gobierno y su equipo se traslada a los resultados de los sondeos preelectorales andaluces, donde el candidato popular, Juanma Moreno conseguiría entre 50 y 53 diputados y se quedaría a solo tres escaños de la mayoría absoluta fijada en 55.

Según el sondeo que publicaba este viernes El Confidencial sobre una encuesta de IMOP para Andalucía, evidencian un entorno superfavorable para el PP de Moreno. El candidato de los populares superaría si se celebraran hoy las elecciones el 40% de los votos, dejaría al PSOE hundido en el 28%, con 35 escaños.

Moreno supera a toda la izquierda

Solo el candidato Moreno obtendría 9 escaños más que todas las izquierdas juntas. A los 35 escaños del PSOE solo se sumarían los 7 que obtendría Unidas Podemos en Andalucía que concurre bajo las siglas de Por Andalucía y el escaño que obtendría Adelante Andalucía liderado por Teresa Rodríguez.

Otro dato significativo de este sondeo es que Moreno lograría frenar a Vox, que apenas conseguiría dos escaños más de los obtenidos en 2018, aunque falta por conocer el efecto de la recientemente anunciada como candidata Macarena Olona.

No hay que descartar que lo que suceda en Andalucía, pese a que todavía queda mucho tiempo para unas elecciones generales, tenga una proyección nacional. Este tradicional fortín electoral del Partido Socialista, puede suponer una debacle para Pedro Sánchez. La rebaja de las previsiones económicas, pese a resistirse insistentemente a ello supone el primer reconocimiento de que su política no ha funcionado.

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