Confmetal y CEOE coin­ciden en que tanta norma frena la in­ver­sión pro­duc­tiva

Los empresarios denuncian el exceso de regulación y la indefensión que produce

Los BOEs de todo el Estado pu­bli­caron el año pa­sado más de un mi­llón de pá­ginas

José Manuel Guerrero Sedano, pte. Confemetal.
José Manuel Guerrero Sedano, pte. Confemetal.

Decía un ácido pro­fesor de Derecho en la Universidad Complutense de los años 80 que “el pro­blema de este país es su dia­rrea nor­ma­ti­va”. Tras la ló­gica car­ca­jada de los asom­brados alum­nos, el joven pro­fesor ase­gu­raba que lo único que con­se­guía tanta norma era di­fi­cultar la apli­ca­ción de la Ley por­que, venía a de­cir, “nadie sabe a qué ate­ner­se”. Algo pa­re­cido su­cede ahora con tantos Gobiernos en juego, el es­tatal y los de las co­mu­ni­dades au­tó­no­mas.

Los empresarios han contabilizado la producción normativa de nuestras instituciones más importantes y se han quedado pasmados: los gobiernos (central y autonómicos) y parlamentos (Cortes Generales y cámaras regionales) durante 2021 se han pasado. En total, los legislativos y ejecutivos españoles promulgaron el año pasado “851 nuevas normas de distinto rango a nivel estatal”; lo que supone un crecimiento del 7,3% respecto al año anterior, cuando se aprobaron 793.

Eso sitúa a 2021 como el quinto curso político más productivo normativamente hablando desde 1986 y el segundo con más leyes y normas promulgadas de la última década. Es más, la labor de las distintos Gobiernos y Parlamentos del Estado fue el 15% superior que la media registrada en todo lo que llevamos de siglo.

Dicho de otro modo, los 20 boletines oficiales de nuestro país publicaron en total 1.088.249 páginas el año pasado. De ellas, más de 846.000 corresponden a los Parlamentos Autonómicos, que aumentaron su producción el 24% durante el año 2021.

Un freno a la inversión

Contar con un marco jurídico estable y garantizar un mercado único en todo el territorio del Estado son reivindicaciones permanentes que, en esa ocasión, tampoco olvidan los empresarios.

Para Confemetal la constante emisión de leyes y normas exige a las empresas “utilizar grandes recursos que, en algunos casos, exceden sus capacidades, para poder cumplir con la regulación vigente y, aun así, se encuentran a menudo en situación de inseguridad jurídica que merman sus capacidades competitivas y frenan las inversiones.”

Según la patronal metalúrgica española, las autoridades deben acometer una “limitación de la producción de normas” que vaya enfocada a “eliminar y evitar duplicidades, así como a garantizar cierta estabilidad del ordenamiento jurídico”.

En su opinión, es “imprescindible” contar con una normativa “de confianza para el desarrollo de la actividad empresarial, que garantice la unidad de mercado y evite restricciones desproporcionadas a la actividad económica”.

Por tipología normativa, destaca el aumento de las leyes orgánicas, que se multiplican por 3,7 respecto al año precedente; mientras las nuevas leyes ordinarias se han duplicado hasta las 22.

Para los amantes del dato, el Real Decreto Ley (RDL) fue la norma más utilizada por nuestros gobernantes y legisladores durante el curso pasado, con un total de 32 aprobados. Aunque la cifra representa un descenso del 18% respecto a la de 2020, se trata de la más alta desde 1978 a excepción de 2020, año en el que la gestión del Covid elevó la cifra hasta los 39 Reales Decretos aprobados y convalidados.

No obstante, los empresarios del Metal resaltan el hecho de que “es el sexto año consecutivo en el que el número de Reales Decretos Ley es superior al número de leyes ordinarias publicadas en el BOE”. Algo sobre lo que los empresarios recogen las diferentes críticas políticas para resaltar el hecho e que se haya producido un “uso abusivo de esta fórmula que evita cauces en apariencia más democráticos”, y que, según el artículo 86.1 de la Constitución, está previsto para casos de “extraordinaria y urgente necesidad”.

La industria crece

Con todo, según el Boletín de Coyuntura Económica y Social de Confemetal, en febrero se ha recuperado el indicador de la producción con una cifra de negocios claramente al alza. El Índice de Cifra de Negocios de la Industria del Metal (ICNMET) corregido de efecto calendario —mide la demanda actual y la facturación del sector—, crece en lo que va de año, el 9,7 % (frente a la caída del 2,7% en el mismo periodo de 2021). La evolución de la cifra de negocios, según las ramas de actividad del Metal en el mes febrero, ha sido positiva, a excepción de la fabricación de vehículos a motor, remolques y semirremolques.

Por otra parte, el Índice de Precios Industriales de la Industria del Metal (IPRIMET) registró una tasa de crecimiento anual en marzo del 14,6 % (provisional) y acumula en el año, una variación del 13,8 % (3,6 % en el mismo periodo de 2021).

La evolución de los precios industriales en marzo ha sido positiva en todas las ramas del sector del metal. Destaca el fuerte repunte de los precios en la metalurgia, fabricación de producción de hierro, acero y ferroaleaciones y en la fabricación de productos metálicos.

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