El alto coste para las arcas pú­blicas de la obe­sidad y otras en­fer­me­da­des, claves

Los inversores ponen de moda a las empresas de alimentación saludable

La lucha contra la obe­sidad y la malnu­tri­ción pro­mete ge­nerar grandes be­ne­fi­cios

Alimentación
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La salud y la nu­tri­ción se han con­ver­tido en una cues­tión de Estado casi ob­se­siva por su alto coste para las arcas pú­bli­cas. Pero, en los úl­timos tiempos se está con­vir­tiendo tam­bién en un ne­gocio muy lu­cra­tivo y los in­ver­sores pueden en­con­trar en los fondos es­pe­cia­li­zados una fuente de alta ren­ta­bi­li­dad. Nadie ol­vida que la co­mida sana es mucho más cara que la co­mida ba­sura. Y cada vez son más los con­su­mi­dores que de­mandan ali­near sus há­bitos de con­sumo con fac­tores como la salud y la sos­te­ni­bi­lidad

Un cambio de costumbres que tienen múltiples implicaciones, a juicio de los analistas de Self Bank. En principio se produce una mayor concienciación respecto a los problemas de nutrición con una doble dimensión paradójica entre el aumento del hambre en el mundo y el aumento de la obesidad.

Este último factor, una de las principales preocupaciones de las economías avanzadas, está provocando un enorme incremento en los gastos nacionales de atención médica y farmacológica.

Tanto es así que se está produciendo una amplia corriente entre los consumidores y gobiernos para demandar cada vez más alimentos sostenibles y saludables con menos contenido en azúcar, grasas saturadas o sal. Al respecto, se está produciendo una cultura emergente basada en una alimentación más saludable y sostenible.

Gran oportunidad de negocio

Un cambio de mentalidad en el que algunas empresas han reconocido una gran oportunidad de futuro enfocándose en el desarrollo de productos alimentarios de alta calidad con el uso de mejores ingredientes, alimentos ecológicos y mayores controles de calidad entre otros muchos aspectos.

A ello se suma no solo el crecimiento exponencial de la población mundial si no también el aumento de la clase media con mayor poder adquisitivo. Eso implica el acceso de más personas a una alimentación de mayor calidad.

Se estima que de aquí a 2030 la demanda de alimentos podría experimentar un crecimiento del 60%. Un serio problema teniendo en cuenta las limitaciones de los recursos naturales. No obstante, señala la International Food Policy Research Institute sería posible aumentar los rendimientos de los cultivos un 67% hasta 2050.

Este esfuerzo, además, no debería afectar a la sostenibilidad. El instituto considera posible aumentar la producción y al mismo tiempo reducir emisiones de CO2 un 50% y de fertilizantes y pesticidas en un 20%.

Megatendencias prometedoras

En esta línea, cada vez surgen más compañías que buscan implementar soluciones para paliar estos problemas con equipos agrícolas con GPS, sensores remotos y análisis de datos, soluciones de granja vertical en interiores... De este modo, los expertos de Self Bank que la nutrición ya se ha convertido en una megatendencia donde invertir con expectativas de lograr jugosos beneficios.

Entre las empresas europeas del sector, la firma de inversión destaca a la canadiense Nutrien, la francesa Danone o la española Viscofán. En nuestro mercado también podría considerarse la opción de Naturhouse, una empresa especializada en nutrición sana con buenos resultados y sin apenas deuda.

Otra posibilidad, señalan estos analistas, sería la de apostar por ETFs como Rize Sustainable Future of Food o incluso mejor a través de fondos de inversión especializados que garanticen una mayor y más adecuada diversificación.

Fondos especializados, la mejor opción

Entre los fondos del sector, uno de los más interesantes podría ser Pictet Nutrition. Este invierte principalmente en renta variable de empresas internacionales que operan en sectores relacionados con la nutrición, especialmente los dedicados a mejorar la calidad, accesibilidad y sostenibilidad de la producción de alimentos.

El gestor, señalan en Self Bank, combina el análisis del mercado y el análisis fundamental de empresas, para seleccionar valores que a su juicio ofrecen perspectivas de crecimiento favorables a un precio razonable. Además de operar con cierta libertad para desviarse de la composición del índice de referencia si es necesario para mejorar su rendimiento.

También destacan a BGF Nutrition Fund. En su caso, invierte a escala mundial al menos el 70% de sus activos totales en valores de renta variable de empresas cuya actividad forme parte de sectores como la cadena de valor de la alimentación y la agricultura.

Esta especializado en la selección de empresas que buscan activamente soluciones a los problemas de sostenibilidad globales dentro del ámbito de la nutrición a través de tendencias en materia de nutrición sostenible.

El Fondo busca así los "mejores valores de su clase" a la hora de realizar una inversión sostenible desde una perspectiva ESG para cada sector de actividad relevante. Más del 90% de los valores en los que invierte el Fondo tienen una clasificación ESG o dichos criterios se han analizado con una opinión favorable.

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