Respuesta de­sigual de las com­pañías que re­fuerzan su oferta para la tem­po­rada alta

Aeropuertos, huelgas aéreas y flotas amenazan el verano 2022

Fuerte tirón de la de­manda que vuelve a ni­veles pre-­Covid en ocho de los 18 ma­yores des­tinos

Sede de Aena en Madrid
Sede de Aena en Madrid

Los ex­pertos au­guran un ve­raneo en 2022 con aviones lle­nos. Sin em­bargo, para via­jeros y com­pañías aé­reas puede estar car­gado de do­lores de ca­beza. El sector afronta el ‘verano de la re­cu­pe­ra­ción’ in­merso en un mar de pro­ble­mas, amén de la in­fla­ción: falta de avio­nes, in­fra­es­truc­turas a re­bosar y pro­testas la­bo­rales en las com­pañías. Y para colmo de males ya hay que su­mar, otra vez, los paros pre­vistos en el con­trol aéreo fran­cés, que com­plican el trá­fico desde o hacia España.

Los veraneantes tendrán que esquivar los efectos de un clima laboral plagado de huelgas en toda Europa (en su mayoría para recuperar condiciones económicas perdidas con la crisis Covid); unas infraestructuras aeroportuarias aparentemente incapaces de afrontar el fuerte tirón de la demanda y la dificultad de las compañías para acceder a más aviones.

La cuestión es que “no hay aviones en el mercado, las compañías se deshicieron de mucha flota para ahorrar costes durante la pandemia y, ahora, no pueden recuperarlos porque otros se les han adelantado”, aseguran fuentes del sector. Y es un problema serio para muchas compañías que, como Air Europa, siguen a la espera de que Boeing le entregue los pedidos que le debe.

Hay que tener en cuenta que, después de dos años de inactividad (y ahorro) por las restricciones de la pandemia, el consumidor quiere viajar. Según prevé Turespaña, Estados Unidos, Noruega y Finlandia son los mercados que presentan mayores crecimientos en el número de plazas ofertadas, en términos interanuales, con alzas del 187,4%, el 148,3% y el 137,3% respectivamente.

Sin embargo, si los datos se comparan con la normalidad previa a la pandemia, destacan el aumento del 17,3% en los asientos ofertados para México; el 7,1% hacia Austria y el 6,9% con destino a Noruega. Con destino a Francia, Países Bajos y Portugal, el aumento de la oferta es del 1,8% frene al mismo periodo de 2019. La recuperación es vidente porque son ya ocho de los dieciocho mayores destinos internacionales los que superan los niveles anteriores a la pandemia.

Respuesta comercial

Las estadísticas de Turespaña reflejan que el total de asientos previstos en vuelos internacionales para el periodo junio-agosto de este año supera los 32,4 millones. Eso supone un aumento del 52,4% frente a los 21,3 millones de plazas ofertadas en el mismo periodo de 2021. Pese a que el mercado aún está el 6,3% por debajo de los del mismo trimestre de 2019 (antes del COVID), es evidente que el tirón de la demanda se hará notar.

La alegría, sin embargo, no es igual para todos. Mientras compañías como Iberia, aumentan su oferta, otras dan un paso atrás. Lufthansa ya ha anunciado que recortará el 4% de la capacidad prevista para este verano (3.100 vuelos) ante la imposibilidad de realizar todo lo programado por las dificultades que presenta el nuevo repunte del Covid-19 en el continente. En esa misma línea, Easyjet suprimirá en torno a11.000 de los vuelos programados para este verano por falta de personal.

Iberia, en cambio, ha incrementado sus operaciones para esta temporada de verano hasta los 134 destinos y ha aumentado las frecuencias semanales. Según un portavoz oficial, la compañía “ampliará prácticamente la totalidad de sus vuelos”, como los vuelos a Washington y Dallas (desde el 1 de junio) o la ruta a Río de Janeiro que se abrirá en el cuarto trimestre. Por mercados, Iberia pone especial énfasis en el estadounidense, donde amplía sus frecuencias hasta los 120 vuelos a la semana incluida la recuperación de la ruta estacional a San Francisco (solo la opera en verano), suspendida por el Covid.

Dentro del plan comercial de la primera aerolínea española siguen fuera los vuelos a Tokio y Shanghai por las restricciones de la pandemia.

Huelgas internacionales

“Sobre todo en corto y medio radio los aviones ya van llenos, pero falta personal”. Así de contundentes se muestran en el sector para explicar la conflictividad laboral que hace tiempo que no se veía… pero no es un problema solo de las empresas españolas. Ryanair, Easyjet, British Airways, Air France y el grupo Lufthansa se enfrentan a conflictos laborales de todo tipo.

En España, EasyJet registra una huelga de sus tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) en los aeropuertos de Barcelona-El Prat, Málaga y Palma de Mallorca para desbloquear la negociación de su convenio colectivo.

Ryanair, por su parte, tiene convocadas huelgas en España, Bélgica, Portugal, Francia e Italia . La huelga española se produce tras ocho meses de negociación para firmar su primer convenio colectivo en nuestro país. El que la dirección de la empresa se levantara de la mesa de negociación no hace prever nada bueno para este verano…

Pero las dificultades no son solo de las compañías aéreas. Las infraestructuras aeroportuarias muestran que les falta ’cintura’ para recuperar el ritmo de viajeros. Tanto, que los aeropuertos de Heathrow, Gatwick y Ámsterdam-Schiphol han pedido a las aerolíneas que recorten su producción para evitar el colapso en las próximas semanas.

Mientras en España, Aena asegura que, pese a los incrementos en la oferta de las compañías, “aún se está por debajo de los vuelos que se operaban antes del Covid y, por tanto, por debajo de la capacidad para la que están diseñadas nuestras infraestructuras”.

Eso no ha impedido que, especialmente en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, se viviera un auténtico caos en el control de pasaportes; lo que llevó al Gobierno a destinar 500 agentes de policía más para acabar las colas superiores a las dos horas que sufrieron los viajeros a principios de este mes.

Fuerte demanda

El turismo muestra claros síntomas de recuperación tal como refleja el último informe del Observatorio Nacional del Turismo Emisor (ObservaTur) que constata que baja la proporción de destinos nacionales y suben los destinos internacionales frente al verano de 2021. El estudio está promovido, entre otros por Amadeus, AON, Beroni, Carrefour Viajes, Iberia, Ilunion Hotels, Mundiplan, Renfe, SNCF y la Unión Nacional de Agencias de Viaje.

Según este informe, las previsiones de viajes a destinos internacionales “han tomado ya la senda de la recuperación, especialmente en el contexto europeo”, motivo por el cual el avión registrará “una clara recuperación, cercana ya a los valores anteriores a la pandemia”.

En España, el inicio de temporada ya reflejaba un índice de ocupación hotelera acumulada en el periodo enero-abril, del 40%; lo que representa una subida del 115,2% con respecto al mismo periodo de 2021.

Los datos de Turespaña resaltan el aumento del 840,7% en el número de turistas registrados hasta abril hasta rozar los dos millones de personas.

Si se tiene en cuenta la situación geopolítica causada por la invasión rusa de Ucrania y el ritmo desigual de la recuperación de los destinos en el mundo, nuestro país está bien posicionado como uno de los destinos globales más recuperados en cuanto a llegadas internacionales. Así lo aseguraba el propio Ministerio de Ministerio de Industria, Comercio y Turismo al cierre del primer trimestre del año. Entonces, su titular, Reyes Maroto, destacaba “los datos de la encuesta de ocupación hotelera con 24,1 millones de pernoctaciones entre enero y febrero, un 72% del nivel pre-pandemia”.

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