El pre­si­dente del Gobierno ago­tará la le­gis­la­tura in­cluso si rompe la coa­li­ción

Líderes del PSOE exigen a Pedro Sánchez romper con Podemos y prorrogar los presupuestos

Barones au­to­nó­micos y al­caldes so­cia­listas tratan de evitar que las ge­ne­rales coin­cidan con las au­to­nó­micas y lo­cales

Pedro Sánchez, pte de Gobierno.
Pedro Sánchez, pte de Gobierno.

No son buenos tiempos para Pedro Sánchez ni para el PSOE, sobre todo en lo que res­pecta a las ex­pec­ta­tivas elec­to­ra­les. Tanto es así que al­gunos lí­deres re­gio­nales del PSOE em­piecen a mos­trar su preo­cu­pa­ción por los in­quie­tantes re­sul­tados de los son­deos pu­bli­cados en las úl­timas horas en los que el Partido Popular ga­naría las elec­cio­nes, aunque ne­ce­si­taría aliarse con VOX para poder go­ber­nar. Los 133 es­caños del PP, a los que ha­bría que sumar los 48 del VOX, da­rían al centro y la de­recha ex­trema un margen de cinco es­caños por en­cima de los ne­ce­sa­rios para go­ber­nar.

Estos sondeos dados a conocer durante el fin de semana por ‘El Mundo’ y Electomanía, coinciden con los datos de los sondeos internos del partido socialista. En las elecciones locales en comunidades como Castilla-La Mancha, según las encuestas internas encargadas por los socialistas, el partido liderado en esta comunidad por Emiliano García Page perdería las capitales de las cinco provincias que ahora gobiernan.

En esta comunidad, por poner un ejemplo del vuelco que los sondeos vaticinan también en otras comunidades donde ahora controlan los ayuntamientos de las principales ciudades y sus diputaciones, de celebrarse en este momento las elecciones, al PSOE solo le cabe la esperanza, de retener la capital de Toledo. Su alcaldesa, Milagros Tolón, podría seguir gobernando en coalición con Unidas Podemos que obtendría dos de los concejales de la capital castellanomanchega. Tanto en el Partido Popular como en el PSOE estiman que un cambio similar también podría producirse en la Comunidad Valenciana y en Baleares.

Pese a la celebración de la cumbre de la OTAN, considerada un éxito personal de Pedro Sánchez, los sondeos no han logrado un vuelco a favor del PSOE. En este sentido, lideres autonómicos y alcaldes del PSOE consideran que no tendrá sentido prorrogar la legislatura hasta que finalice el 2023 para beneficiarse de las ventajas que conlleva la presidencia de la Unión Europea durante el segundo semestre del año.

Estas mismas fuentes autonómicas y locales, admiten que la exposición que permite esa presidencia semestral de la UE podría ser beneficiosa para la imagen y los intereses personales de Pedro Sánchez, pero no necesariamente para cambiar el rumbo de las pobres expectativas electorales del conjunto de la izquierda socialista.

Muchos interpretan que cuanto más tiempo pase sin que Sánchez decida la ruptura de Gobierno con Unidas Podemos, así como con los apoyos parlamentarios de nacionalistas catalanes y los herederos de ETA, más difícil resultará la remontada para el PSOE.

Estas malas expectativas electorales además están provocando enfrentamientos cada día más abiertos tanto entre los propios líderes locales, como entre estos y el Gobierno y entre estos y los dos principales responsables del PSOE en Ferraz, la vicesecretaria general, Adriana Lastra y el secretario de Organización, Santos Cerdán.

Por ello consideran que lo mejor sería adelantar las elecciones generales, pero no hacerlas coincidir con las autonómicas y locales. La marca Pedro Sánchez, según alcaldes socialistas consultados por Capitalmadrid.com, hoy resta más que suma. El anagrama del partido lo llevarán “en pequeñito” cuando haya que hacer campaña para las autonómicas y locales que deben celebrarse el último domingo de mayo del próximo año.

En la sede central del PP en la calle Génova analizan con todo detalle las diferencias internas del PSOE, las actualizaciones de los sondeos electorales y la posibilidad de que se produzca un adelanto de las elecciones. Dan por hecho que Pedro Sánchez lo va a negar hasta el mismo día del anuncio del final de la legislatura, pero están preparándose para la misma.

La percepción del presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, sobre la posibilidad de un adelanto electoral, como ha advertido este domingo en una entrevista al diario ‘El Correo’, es que Sánchez está preso de sus socios de gobiernos, de los partidos que le apoyan en el Parlamento y de lo que le imponga Bruselas. Interesante…

Feijóo descarta claramente que Sánchez sea ya dueño de su agenda electoral. Lo ha dicho al diario del grupo Correo en el que manifiesta que no cree que el presidente Sánchez "tenga el 100% de la autonomía para decidir cuándo serán las elecciones. Dependerá, primero, de sus socios de gobierno. Segundo, de ERC y Bildu. Y tercero, de Bruselas".

No es la primera vez que Bruselas puede ser determinante en un adelanto electoral. Desde el PP recuerdan lo que sucedió en agosto del 2011, cuando PSOE y PP se pusieron de acuerdo para la primera reforma constitucional por la que se incluye en nuestra Carta Magna el objetivo de la estabilidad presupuestaria.

Los socialistas recuerdan que la decisión fue la última del Gobierno de Zapatero para tratar de calmar a los mercados, al Banco Central Europeo y al eje franco-alemán con el objetivo de salvar a España de una intervención. Aunque negó que anticiparía elecciones, las convocó poco después.

Diez meses más tarde, ya con Mariano Rajoy en el poder, el Gobierno tuvo que pedir una ayuda por 100.000 millones de euros para salvar al sistema financiero y evitar el rescate, que hubiera supuesto importantes recortes para funcionarios y pensionistas, como sucedió en Portugal o Grecia.

Para el líder del PP la situación actual se parece cada vez más a aquella. Lo que le ha llevado a decir que "si la UE manda parar y condiciona el desembolso de los fondos o el BCE tiene una política similar a EEUU en la subida de tipos, Sánchez, con la deuda que tiene España, no podría permanecer mucho tiempo en el Gobierno".

No solo PP y PSOE han marcado en sus agendas la posibilidad de un adelanto electoral. El portavoz en el Congreso de los Diputados de ERC, Gabriel Rufián, ha alertado al presidente del Gobierno de que si no cambia el rumbo de sus decisiones políticas no tendrán más alternativa que dejar caer al Ejecutivo.

Igualmente, el representante del PNV, Aitor Esteban, ha apuntado que la relación está en riesgo. Sin el apoyo de ambos, el Gobierno no tiene recorrido. Y el PP históricamente, cuando ha visto que las elecciones podrían dar un vuelco al Gobierno, como sucedió con José María Aznar o Mariano Rajoy, han optado por no apoyar las propuestas de los gobiernos socialistas. Pero con un gobierno tan enfrentado como el actual no todos los votantes conservadores podrían entender que Feijóo diera a Sánchez el apoyo que los suyos le niegan.

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