Los Ayuntamientos man­tienen es­ta­bi­li­zado su exi­gible en torno a los 23.000 mi­llones

La deuda de la Seguridad Social crece cuatro veces más rápido que la del Estado

El en­deu­da­miento de las Administraciones Públicas llega en junio a 1,475 bi­llo­nes, el 116,8% del PIB

Deuda española.
Deuda española.

Definitivamente, agosto no es un buen mes para las es­ta­dís­ticas ofi­ciales ya que, además de las malas pre­vi­siones para el em­pleo que ha­blan de una des­truc­ción de 187.000 puestos de tra­bajo, el en­deu­da­miento del Estado no deja de cre­cer. De he­cho, al cierre de ju­nio, las Administraciones Públicas es­pañolas tienen una deuda viva de 1,475 bi­llones de eu­ros, que su­ponen un au­mento de casi el 1,3% res­pecto al mes an­te­rior y del 3,6% res­pecto al cierre del primer se­mestre de 2021.

Por ritmo de crecimiento de la deuda, las administraciones de Seguridad Social se sitúan como las de mayor crecimiento de su exigible al registrar una deuda con la propia de la Administración Central que aumenta el 16,2% desde junio del año pasado para situarse en los 99.000 millones de euros. Eso supone que el endeudamiento de la Seguridad Social crece a un ritmo interanual cuatro veces superior que el de la propia Administración Central.

Obviamente, las políticas sociales del Ejecutivo pasan factura. De hecho, desde enero de este año, los préstamos concedidos por el Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social para financiar su desequilibrio presupuestario han aumentado el 2,05% o, lo que es lo mismo, en más de 2.000 millones de euros.

No obstante, el dato representa una sustancial mejora respecto al de junio de 2021 cuando la deuda de las administraciones públicas en su conjunto equivalía al 122,7% del PIB; es decir, en los últimos doce meses el endeudamiento del Estado ha caído en más de seis puntos porcentuales.

Los datos recabados por el Banco de España mediante la metodología del Protocolo de Déficit Excesivo muestran que el apalancamiento del Estado representa el 116,8% de nuestro Producto Interior Bruto (PIB) al cierre del primer semestre del año. Dicha metodología, utilizada habitualmente en la UE, incluye los pasivos de las Administraciones Públicas tanto en efectivo y depósitos, como en valores representativos de deuda y préstamos (excluye la deuda en poder de otras unidades del sector público).

El propio Estado es el que mayor deuda mantiene (1,294 billones) aunque se posiciona como la segunda administración tras las Comunidades Autónomas, en cuanto al ritmo de crecimiento de la misma con un aumento del 4,8% en términos interanuales (el 1,444% respecto al mes anterior). No en vano, las Comunidades Autónomas aumentan su deuda el 1,5% en términos interanuales (el 0,947% respecto a mayo) para situarse en los 317.000 millones de euros.

Frente a ellos, los Ayuntamientos cierran el segundo trimestre del ejercicio como la administración pública más ‘austera’. Su deuda de 23.000 millones en junio, apenas es el 0,8% superior a la del mismo mes de 2021 aunque si se comparan los datos con los de mayo de este año, se aprecia un descenso del 0,535% que viene a mostrar una mayor disciplina presupuestaria por parte de las Corporaciones Locales que la del resto de administraciones.

Saneamiento en los ‘bancos malos'

Llama la atención la evolución de las llamadas “otras unidades de la Administración Central”que incluye, entre otras, a la SAREB (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), el BFA (Banco Financiero y de Ahorros, Tenedora de Acciones), el FADE (Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico) y el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria). Pues bien, esta ‘unidad’ ha cerrado la primera mitad del año con una deuda de 47.000 millones de euros que supone una caída del 16,4% respecto a junio de 2021.

Mucho tiene que ver en ello, por ejemplo, la nueva marcha del FROB que, en 2021, logró reducir sus pérdidas el 63% para situarlas en 1.352 millones. Un resultado en el que tuvo mucho que ver el cambio contable de la participación en BFA tras la fusión CaixaBank-Bankia. La creación del gigante financiero ha supuesto que el patrimonio neto de BFA se sitúe en 4.492 millones de euros en 2021, frente a los 4.029 millones de 2020, debido a la revalorización de su participación primero en Bankia y posteriormente en CaixaBank.

También el llamado ‘banco malo’, la SAREB iniciaba el ejercicio 2021 con 34.918 millones de euros de deuda, un importe que pasó a computar como deuda pública tras una decisión de Eurostat. Apara ello, a mediados del pasado mes de enero, el Consejo de Ministros esta se¬mana autorizaba la toma del 50% de la Sareb por parte del FROB ,lo que suponía incorporar a la deuda pública española más de 34.130 mi¬llones de las pér¬di¬das, que es el saldo de la deuda no amor¬ti¬zada de este or¬ga¬nismo según los cri¬te¬rios del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) apli¬cado a esta ins¬ti¬tu¬ción por la Unión Europea desde 2013. La incorporación de las grandes cifras de la SAREB representó un aumento de la deuda pública del 3% del PIB a precios de mercado a partir del 31 de diciembre de 2020.

Algo parecido ha sucedido con el FADE ya que, en 2021, la deuda del sistema eléctrico en España alcanzó los 12.182 millones de euros, el 14,6% menos que en 2020. Según los datos aportados por la Comisión Nacional demolí Mercados y la Competencia (CNMC), la anualidad estimada para el presente año de los derechos de cobro correspondientes a la deuda del sistema eléctrico será de 2.396,9 millones, el 1,06% más que en 2021. El coste medio ponderado de la deuda del sistema eléctrico en 2022 se estima que se situará en el 1,896%, lo que representa una rebaja de 57 puntos básicos con respecto al coste de la deuda durante 2021. Una partida que el Estado y los consumidores deberán pagar hasta finales de 2028.

Tendencia confirmada

Sea como fuere, la evolución de la Deuda de las Administraciones Públicas españolas confirma en junio la tendencia apuntada durante el primer trimestre del año. En esa fecha, España se situaba como el cuarto país con más deuda (sobre PIB) de entre las 19 economías que componen la zona euro.

Según los datos de Eurstat y el Banco Central Europeo (BCE), al cierre de marzo, España mantenía una ratio del 117,7% del PIB por detrás de Grecia (189,3%), Italia (152,6%) y Portugal (127%). Cerrado el primer trimestre, la media de deuda pública de la eurozona se situaba en el 95,6% del PIB agregado. Frente a eso, los países con menor endeudamiento público eran Estonia (17,6% del PIB), Luxemburgo (22,3%), Lituania (40,4% y Letonia (42,8%). La evolución de la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania y sus consecuencias en la economía mundial se harán notar claramente en el segundo trimestre del año aunque para conocer esos datos haya que esperar algunas semanas aún.

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