ANÁLISIS

El dé­ficit co­mer­cial ha ve­nido siendo com­pen­sado con el su­pe­rávit por ser­vi­cios y tu­rismo

China desequilibra aún más el déficit comercial de España

Crecen las ex­por­ta­ciones y au­menta el dé­ficit co­mer­cial por las im­por­ta­ciones chinas

Comercio Exterior
Comercio Exterior

En el mes de julio la tasa in­ter­anual de cre­ci­miento de las ex­por­ta­ciones es­pañolas ha su­pe­rado a las de los prin­ci­pales so­cios eu­ro­peos, con un au­mento del 20% frente, por ejem­plo, al 10,8% de Alemania. Estos in­cre­mentos su­pe­riores al de los so­cios eu­ro­peos se han con­ta­bi­li­zado tanto en el pe­riodo enero a julio como en los úl­timos doce me­ses. El sector ex­por­ta­dor, junto a ser­vi­cios y tu­rismo, es el más ac­tivo de la eco­no­mía, pero re­sulta in­capaz de equi­li­brar un dé­ficit las­trado por las im­por­ta­ciones pro­ce­dentes de China.

El avance de las exportaciones españolas es un fuerte indicador de la competitividad, aunque sin embargo no se ha conseguido sino al contrario aumentado el déficit comercial de España con el resto del Mundo. El desequilibrio con China es la explicación principal.

España mantiene un superávit en su comercio de mercancías con la UE y los países de la Zona Euro, superávit que se viene incrementando en los últimos tiempos. Por el contrario, los precios de los productos energéticos, pero especialmente el enorme desequilibrio de los intercambios con China, genera un déficit comercial total.

Al finalizar el mes de julio el déficit comercial de España ascendía a 38.524 millones de euros frente a los 6.995 millones en 2021, la explicación no es otra que el desequilibrio entre compras y ventas con China y los países del Oriente Medio: 38.503 millones de euros.

La República Popular de China se ha convertido en el principal suministrador de mercancías a España. Recientemente está suplantando a Alemania en ese cometido. En efecto, en los siete primeros meses del año las exportaciones alemanas a España sumaron 24.720 millones de euros mientras que las exportaciones Chinas ascendieron a 27.202 millones de euros.

Lo más llamativo no es solo ese incremento de las ventas Chinas, sino que el saldo negativo entre ventas y compras de España y Alemania ha sido de 6.217 millones de euros y de 22.706 millones con China.

El esfuerzo exportador de España es notable como es notable su aportación al incremento del producto interior bruto y, sin embargo, la tasa de cobertura exportaciones-importaciones se aleja de aquellos porcentajes superiores al 95% para descender hasta el 83% en el pasado mes de julio.

El déficit comercial ha venido siendo compensado con el superávit en los intercambios de servicios. El turismo fundamentalmente ha sido el elemento equilibrador hasta el punto que la balanza de bienes y servicios, así como la balanza de pagos por cuenta corriente ha registrado continuos superávits. España es un país solvente internacionalmente a la vez que un mercado interno en expansión, como demuestran el aumento de las exportaciones y la llegada de capital extranjero.

España es un país competitivo en el seno de la Unión Europea, algo impensable cuando ingresamos en dicha institución. Impensable también es la presencia de China como principal suministrador y como determinante a la hora de un déficit comercial creciente. Es el momento de pensar que esta dependencia de China, como ha ocurrido con la dependencia energética europea de Rusia, sea revisada y corregida. Ningún debate parlamentario y ninguna preocupación oficial por parte de las autoridades competentes.

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